domingo, 19 de enero de 2014

"Entre la noche y el día no hay pared"

Las palabras con las que doy titulo a esta humilde reflexión serian preciosas en un contexto sentimental, en un momento dado al ocio nocturno, hasta en una prueba deportiva de las que tanto se han puesto de moda; pues bien no tiene nada que ver mi referencia a dicha frase con todo esto, me explico, en la década de los 60, incluso antes de que yo naciera, Cartagena, mi ciudad era un bullicio comercial de toda clase, en uno de esos gremios y en un establecimiento en concreto trabajaba un joven con toda una vida por delante, con una guapa novia, con unas ideas de futuro cercanas, este joven del que os hablo hoy tiene 76 años y aunque hoy para su desgracia no tiene la juventud ni la salud que quisiera, tiene la memoria intacta de tantos recuerdos de aquellos años de los que intento poneros al día sobre dichosa frase. En dicho establecimiento, muy conocido de la ciudad, donde se comerciaba con trapos confeccionados y al corte, donde como en cualquier negocio había un dueño, en este al que me refiero precisamente era un conocido usurero donde o eras un pelota chivato del jefe o eras un exaltado rojillo al servicio de no se sabe muy bien que, este señor hacia a este joven y a algún otro más incluso bajar los domingos por las mañanas a subir y bajar toldos, por las tarde de paseo con su novia a encender y apagar luces de escaparate, y así muchas tareas que justificaban la jodida frase, - Juan entre la noche y el dia no hay pared-, este joven trabajador además era lo que hoy conocemos como enlace "sindical", en la Plaza de España, en donde hoy esta la sede de los empresarios estaba el sindicato único, lo que se conocía como sindicato vertical, cuando Juan se acercaba a dicho lugar a poner en conocimiento algún problema, alguna inquietud de algún compañero, era curioso que cuando de nuevo volvía al comercio su jefe ya tenia conocimiento de la queja puesta en el sindicato. España funcionaba así, largos años de lucha, de manifestaciones, de plantones delante de las empresas lograron que nuestros padres y abuelos fuesen capaces de dejarnos un estado de bienestar que por culpa de los que gobernaron hace unos años y los que nos gobiernan ahora, PSOE-PP, da igual, corruptos todos, quede la sensación a este hombre en el final de su vida que no sirvieron para mucho, que el legado que tanto costo conquistar en menos de año y medio se haya hundido en la miseria. Gracias de todas formas Papa por lo que conseguisteis, jornada de 40 horas, sanidad universal y gratuita, educación gratuita y de calidad, descanso semanal los domingos y muchas cosas que se han ido a la mierda en dos días.
Pues ahora trasladémonos a diciembre de 2013, existe un interés especial por parte de alcaldía de que se abra en festivo el comercio en Cartagena, bueno en especial su tan ansiado y querido Corte Ingles y el Parque Comercial Mediterráneo, en este enlace entenderéis el porque de tanto interés, hay que pagar los favores recibidos. Para colmo esta señora justifica en una entrevista de radio que el cartagenero debe acostumbrase a trabajar los siete días de la semana, el mercado laboral ha cambiado y hay que adaptarse, justifica, no os recuerda esto a la frasecita de Don José hace cincuenta años.
"Hemos retrocedido 50 años nada más que con WhatsApp, que guays somos"

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